Breve Historia de Guatemala 

AÑOS

La civilización Maya se desarrolló durante 2.000 años hasta la conquista de los españoles capitaneados por don Pedro de Alvarado en 1.523

Durante el primer milenio, los Mayas alcanzaron un importantisimo desarrollo científico, social y cultural entorno a las grandes ciudades clásicas de los Mayas en El Peten y en las tierras bajas al norte de Guatemala (Yucatán). Méjico). Las naciones – estado de origen maya de los Cakchiqueles, Mames, Quichés y Tzutuhíles, que vivieron en las tierras altas (Altiplano de DGuatemala), aún constituyen una parte significativa de la actual población guatemalteca.

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Desde la colonia española (1.527), la historia de los pueblos indígenas guatemaltecos (los Cakchiqueles, Mames, Quichés y Tzutuhíles) ha sido la historia del expolio, la exclusión y a los derechos y a la cultura.

En 1,821 se logra la Independencia, primero formando parte del imperio mejicano, y posteriormente Guatemala perteneció a la efímera Federación de “Provincias Unidas de Centroamérica”. La revolución liberal de final del siglo XIX intentó modernizar el país e introdujo el cultivo del café que solo beneficiaria a los latifundistas criollos.

Los pueblos indígenas continuaban en su exclusión como  “hombres de maíz” (Miguel Angel Asturias), refugiados en su cosmogonía, que le da sentido a lo humano, la naturaleza y el universo, formando un todo armónico, equilibrado inspirado en cada persona por su nahualt (guía y protector). Los tejidos, su variedad y colorido, son la expresión plástica  y pedagógica de la concepción de la vida y de las relaciones de los hombres y las mujeres mayas con su entorno, Son expresiones vivas y vigentes de filosofía, de sentimientos y de la experiencia vital en la historia de los pueblos mayas.

El siglo XX se inicia con el dominio de la United Fruit Company, compañía frutera norteamericana, propietaria del 40% de la mejor tierra del país y del ferrocarril. Entre la United Fruit Company y el presidente Jorge Ubico, los pueblos mayas vivieron una de las épocas más represivas de su historia, llegándose a prohibir las manifestaciones religiosas autóctonas y las expresiones culturales de pueblos milenarios, que en la clandestinidad vivían su identidad étnica, religiosa y cultural para darle sentido trascendente a su existencia.

De 1.944 a 1.954, Guatemala y los pueblos mayas viven “diez años de primavera” (Presidentes Juan José Arevalo y Jacobo Arbenz). Periodo de libertad de expresión y de organización política, de reforma agraria y de progreso social y económico. Algunos sectores del ejército, EE.UU. y la United Fruit Company interpretaron que la libertad y el desarrollo de los pueblos eran una amenaza para sus intereses. En 1.954 un contingente del ejercito guatemalteco comandado por el coronel Carlos Castillo Armas, con el apoyo del ejercito norteamericano, invadió el país teniendo como base de sus a operaciones al vecino país de Honduras.

MUERTOS

DESPLAZADOS

La segunda mitad del siglo XX esta marcada por la insurrección y los movimientos revolucionarios. La represión de las fuerzas gubernamentales adquiere tintes de “crímenes contra humanidad. La política de “tierra arrasada” de “frijoles y rifles” de Ríos Montt la resumió:

“Si están con nosotros, les alimentaremos; si no, les mataremos”

(New York Times.18-7-82).

Durante cuarenta años, los pueblos mayas estuvieron muy ocupados en subsistir y en defender sus vidas. Ser campesino e indígena ya era sospechoso de ser guerrillero o de apoyar a la guerrilla

Se firma el  “Acuerdo de Paz Firme y Duradera”. Gobierno y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca  (URNG) ponen fin al conflicto armado y abre una ventana a la esperanza. Salvo el cese de los enfrentamientos armados entre el ejército  y la guerrilla y la represión política. Poca más se ha conseguido en estos diez últimos años. La “ventana” se ha quedado en ventana por donde se puede “imaginar” un futurible prometedor de progreso, justicia y respeto. Hasta la fecha solo ha generado frustración.

Queda la “Esperanza”. La identidad étnica y cultural de los mayas, con profundas raíces existenciales en personas y pueblos, constituye una fuerza vital, que hasta la fecha ha hecho posible que los Cakchiqueles, Mames, Quichés y Tzutuhíles, con valores, costumbres, cosmogonía, lengua y formas de ser y de expresarse propias y diferentes, tenga  Fuerza, Experiencia y una Historia viva de más de 3.000 años